"Está claro que nadie vive más solamente por estudiar", explica Matthias Egger, director del Instituto de Medicina Social y Preventiva de la Universidad de Berna, pero lo que está claro también es que una buena formación asegura ciertos privilegios en la vida, como unos buenos ingresos económicos, un determinado entorno social y laboral, una menor exposición a riesgos y una mejor salud" |